Inteligencia artificial: qué es, para que sirve y leyes de la UE

Aunque estamos hablando de un concepto clásico de la ciencia ficción desde hace varias décadas, la inteligencia artificial o IA ya está aquí. Aunque es verdad que estamos muy lejos de lo que se ve en las películas del género, en realidad el avance en el campo de las IA se encuentra mucho más avanzado de lo que creemos.

¿Qué es la inteligencia artificial?

Existen diversas definiciones de inteligencia artificial. Por ejemplo, Wikipedia la define de esta forma:

La inteligencia artificial (IA) es, en informática, la inteligencia expresada por máquinas, sus procesadores y sus softwares, que serían los análogos al cuerpo, el cerebro y la mente.

Es decir, estamos más que ante un concepto de robótica, ante un concepto plenamente informativo. O lo que es lo mismo: en la realidad la IA no tiene porqué estar ligada a un robot en sí mismo

¿En qué se traduce esta inteligencia artificial? Las máquinas aplican la IA a sus procesos de producción, análisis y otros, para ofrecernos un resultado más o menos rápido. De esta forma ganamos un tiempo que sería mucho más amplio, que si realizáramos la tarea o analizáramos los datos de forma clásica.

Si bien, en las últimas décadas han aparecido varias definiciones de inteligencia artificial, el importante informático y ganador del Premio Turing en 1971 por sus importantes contribuciones en el campo de la Inteligencia Artificial John McCarthy, nos dejó otra definición. Según McCarthy la inteligencia artificial "es la ciencia y la ingeniería capaz de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de ordenador inteligentes. La IA está relacionada con la tarea de usar ordenadores para comprender la inteligencia humana, pero no tiene que limitarse a métodos que son biológicamente observables ".

La inteligencia artificial fuera de la ciencia ficcion

La inteligencia artificial ha dejado de ser un concepto de ciencia ficcion para integrarse de forma plena en nuestras vidas. Muchas de las tareas que realizamos por internet ya están reguladas por algoritmos que nos facilitan la vida y nos permiten llegar a resultados más rápido.

El mismo hecho de realizar una búsqueda en Google pone en marcha un software que nos ofrece justo lo que buscamos en menos de un segundo. Por ejemplo, si nos fijamos en cómo funciona actualmente Google y lo comparamos con las webs que nos ofrecía hace relativamente pocos años, descubrimos que ahora es mucho más exacto y que, con muchísima probabilidad, la página que buscamos estará entre las primeras.

Tipos de inteligencia artificial: IA débil e IA fuerte

La IA débil, también conocida como IA ​​estrecha o Inteligencia artificial estrecha (ANI), es una IA enfocada en realizar tareas específicas. Es esta inteligencia artificial la que está más presente hoy en día. A pesar de su nombre, permite implementar aplicaciones muy robustas, como Siri de Apple, Alexa de Amazon, IBM Watson y los vehículos autónomos.

La IA fuerte se compone de Inteligencia General Artificial (AGI) y Super Inteligencia Artificial (ASI).

  1. La inteligencia artificial general (AGI), o IA general, es una forma teórica de IA en la que una máquina poseería una inteligencia equivalente a la de los humanos; tendría conciencia de sí misma y también la capacidad de resolver problemas, de aprender y de planificar el futuro.
  2. La superinteligencia artificial (ASI), también conocida como superinteligencia, superaría la inteligencia y la capacidad del cerebro humano.

Aunque la IA fuerte sigue siendo completamente teórica y no se aplica en la actualidad, esto no quiere decir que los expertos no se encuentren explorando su desarrollo.

Los mejores ejemplos de ASI se encuentran actualmente dentro de la ciencia ficción, como HAL 9000, el asistente informático superhumano y deshonesto del libro y película 2001: Una odisea en el espacio.

¿Para qué sirve la inteligencia artificial? Usos actuales de las IA

Actualmente existen muchas aplicaciones y usos de la inteligencia artificial. Los campos en los que más se demanda la aplicación de esta tecnología son, principalmente, el marketing, la salud, la banca y las finanzas. Sin embargo estos campos no son los únicos que se benefician de la tecnología de las IA, pues hay muchos otros.

Aplicadas en el campo del marketing, las IA nos ayudan entre otras cosas a encontrar el producto adecuado (o el que desea vender el distribuidor) y sus productos relativos. Como vimos antes, el algoritmo de un motor de búsqueda simplemente "lee" nuestras mentes y nos da el resultado más apropiado.

Este tipo de tecnología se aplica en múltiples sectores y aplicaciones, por ejemplo Netflix. Con una búsqueda en esta plataforma encontramos los nombres de las películas exactas, las película relacionadas e, incluso, series que nos podrían gustar.

El sector bancario es uno de los que más fuertemente apuesta por la IA. Actualmente se brinda soporte al cliente a través de aplicaciones conversacionales o Chatbots. Estas plantean las mejores soluciones a sus clientes finales. Además, la IA en el sector bancario nos rescata de los fraudes, sean estos online o fraudes en las tarjetas de crédito.

Las aplicaciones de la IA en las finanzas dan como resultado la predicción o previsión de las tendencias futuras de la bolsa y otros mercados. Esto se realiza mediante el análisis de la información y los datos pasados ​​recopilados.

La IA ha supuesto un gran cambio en el campo de la asistencia sanitaria. Para prevenir el riesgo de accidente cerebrovascular, una organización desarrolló un sistema de apoyo clínico. Las IA también se han utilizado en radiología, imágenes, diagnóstico de enfermedades, etc.

La mayoría de los electrodomésticos actuales emplean aplicaciones basadas en la inteligencia artificial. Encendido de ventiladores o luces LED son dos de los ejemplos más claros que podemos observar. El asistente virtual Amazon Echo traduce el lenguaje humano, Google Duplex utiliza el aprendizaje automático y la tecnología NLP (procesamiento de lenguaje natural) para realizar tareas como reservar, gestionar un horario, hacer una reserva, etc.

Nuevas leyes para la inteligencia artificial

Como sucede con cualquier avance tecnológico que afecta directamente a la población, las IA requieren pensar en la aplicación de nuevas leyes. Estas leyes se desarrollan en general con el fin de proteger a los usuarios y también para limitar el poder que tiene la tecnología en nuestras vidas.

Si bien la inteligencia artificial nos ofrece muchos beneficios y soluciones de vanguardia, los expertos coinciden en que también presenta bastantes riesgos. Estas preocupaciones incluyen:

  • Discriminación derivada de algoritmos de reconocimiento facial y de voz sesgados
  • Privacidad de datos
  • Daño humano resultante de vehículos autónomos
  • Aspectos de la toma de decisiones basada en IA
  • Ética de la IA
  • Uso malintencionado intencional de la IA
  • Uso de la IA en la creación artística o intelectual
  • Reconocimiento facial en el espacio público

Como cualquier tecnología nueva y emergente, la IA es imperfecta. Y, debido a que las empresas y los consumidores aún están averiguando cómo implementarlo en su máximo potencial, los gobiernos siguen en las primeras etapas de su regulación.

Leyes de la UE y de otros países para la inteligencia artificial

En 2021 aparece la primera ley europea sobre la inteligencia artificial. Esta nueva legislación (aun no aprobada) ha sido acogida favorablemente por la mayoría de los expertos, que coinciden en que la IA debe ser regulada de forma flexible y apoyándose en conceptos éticos y morales.

Sin embargo la problemática de las IA no ha sido abordada en su conjunto. Estamos ante un problema real que cuenta, además con ua legislación muy escasa.

¿Qué sucede cuando la IA invade nuestra privacidad? En este caso la UE ya cuenta con una legislación sobre privacidad individual bsastante avanzada. Adaptando esta a las nuevas tecnología que están por venir, ¿Podría ser suficiente?

¿Y los errores cometidos por las IA? ¿Quién se responsabiliza de estos? En 2018 Elaine Herzberg, que pedaleaba en bicicleta en Tempe (Arizona, EEUU), fue arrollada por un coche automático de Uber. Pasó a ser la primera víctima de un coche conducido por un algoritmo.

En cualquier caso los avances tecnológicos y sociales se suceden a un ritmo vetiginoso, en especial en el último siglo. Sin embargo la legislación va a un paso más lento.

Los expertos ya se encuentran analizando los diversos problemas que la inteligencia artificial puede traernos en un futuro cercano y planteando posibles soluciones legislativas. Eso sí, aun estamos muy lejos de crear un terminator, por lo que por suerte no encontraremos máquinas asesinas en los próximos años.